Se prefiere la muestra matinal. Enjuáguese la boca con abundante agua.
Obtenga tras expectoración profunda una muestra de esputo que introducirá en un contenedor estéril.
No son válidas las muestras de saliva.
Mantenga la muestra a temperatura ambiente. Sólo se podrá refrigerar si es para cultivo de micobacterias.